Paratext #07

2015

En noviembre de 2015, en Hangar Barcelona, Marco Noris presentó una acción performativa vinculada a su proyecto pictórico en desarrollo, centrada en las nociones de exilio, desarraigo, memoria histórica y políticas migratorias contemporáneas. Durante la presentación construyó en vivo un mapa mental sobre la pared, articulado a partir de vídeos, fotografías, objetos, pinturas y textos, conectados mediante flechas y anotaciones, trasladando así un sistema de organización hipertextual al espacio físico. La acción, con una duración aproximada de 40 minutos, fue recibida de manera muy positiva y culminó con la exhibición de un mural de 15 metros de longitud compuesto por 52 piezas.

11 de noviembre de 2015. Una presentación performativa en Hangar, centro de producción artística en Barcelona. Fotos de Marzia Matarese.

Mi presentación en Hangar se centró en la visualización del desarrollo creativo de mi trabajo sobre exilio y desarraigo, memoria histórica y políticas migratorias contemporáneas.
Tratándose de un proyecto pictórico en proceso, tuve claro desde el principio que no iba a ser el clásico pase de diapositivas comentado por el artista: Hangar es un lugar donde la imagen digital es la normalidad y por este mismo motivo consideré necesario resaltar la unicidad plástica de la pintura, sin olvidar algunos valores clave como experimentación, investigación, compartición y código abierto. Opté entonces por un formato performativo que satisficiera mis necesidades de divulgación y en el mismo tiempo me permitiera crear algo que pudiese considerar como una obra en sí misma.

Mi Paratext consistió entonces en la realización en vivo de un mapa mental a lo largo de una de las paredes de la sala Ricsson. Un mapa que explicara los orígenes del proyecto, las referencias, los descubrimientos, los errores y las elecciones que tuve que tomar durante su desarrollo. El uso de diferentes elementos y lenguajes (vídeo, pase de fotos, objetos, pinturas, dibujos, fotografías, notas, cartas, fotocopias), unidos entre ellos por flechas y textos escritos en la pared, me permitió trasladar un sistema de organización de contenidos hipertextual al espacio físico. La presentación duró unos 40 minutos, tuvo muy buena acogida y alcanzó todos los objetivos establecidos. La obra final, un mural de 15 metros formado por 52 piezas, quedó expuesta al público.